Ir al contenido principal

¿Qué soportas cada día que está mermando tu energía vital?

Quizá ese atasco de tráfico diario que te roba horas de tu vida al cabo del año, ese grifo roto que no para de gotear, esa luz fundida en el pasillo, esa cisterna que no cierra bien, ese botón que te impide ponerte esa blusa que tanto te gusta.
Y un paso más allá, quizá estés soportando una serie de conductas desagradables de tu pareja o de tu hijo o de tu madre que te afectan directamente y llevas tiempo pidiéndoles corregir, esas interminables reuniones familiares que todos odian y nadie es capaz de perderse, ese grupo de amigos que ya no aportan nada a tu vida.
Quizá ese trabajo que sigues realizando por inercia sin ninguna motivación, esa amiga que siempre llega tarde, ese amigo que siempre pide ayuda con el mismo problema desde hace 20 años.
Quizá esas deudas que contraes para salir de otras deudas y que te perpetúan en un círculo vicioso interminable.
Párate un momento, por favor, observa y toma consciencia de todos esos escapes aparentemente insignificantes que terminarán por trabar tu vida o hacerte enfermar si no les haces caso y los subsanas.
Créeme si te digo que es realmente perturbador tener en el aire cosas o situaciones que reparar y ver cómo pasan los días sin tomar ninguna decisión al respecto.
Tu psique va aumentando su inquietud, su inestabilidad, su incomodidad, su toxicidad, porque, aunque mires hacia otro lado, sabes que eso que pretendes ignorar sigue ahí sin resolver.
Toma la responsabilidad 100% de tu vida, afronta las reparaciones, deshazte de lo inservible, renueva lo estropeado, no permitas que esta sangría merme tu energía diaria, toma decisiones, grandes o pequeñas, pero tómalas, incluida la decisión consciente de no hacer nada si así lo determinas.
Dedica el tiempo necesario para hacer una lista con todos esos escapes y luego ve tomando acción sobre cada uno de ellos. Verás la cantidad de energía que liberas para cualquier otra cosa infinitamente más placentera que te estabas perdiendo.
Aplica esta idea a lo que te perturbe, da igual su naturaleza, procedencia o condición, está ahí para que te des cuenta y hagas lo que tengas que hacer. Tú lo sabes.
Fácil, sí, realmente muy fácil. Pruébalo y verás qué gran diferencia, cuánta paz y tranquilidad es capaz de llegar a tu vida, cuánto descanso conseguirás, cuán diáfano se vuelve el camino.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Trabajo o traalto

Es un simple juego de palabras inventado con un profundo significado para mí. Se trata de la perspectiva desde la que realizo mi actividad profesional. Desde el trabajo o desde el traalto, es decir, desde la obligación, la necesidad y la imposición o desde el disfrute, la creatividad y el deleite. Desde una vibración baja o desde una vibración alta. Desde el conocimiento dirigido o desde los dones y el talento innatos. Haz lo que te gusta y no trabajarás nunca. Esto no quiere decir que no me esfuerce, que no sea perseverante o que no tenga implicación, justo todo lo contrario, si mi actividad deriva de los dones, no trabajo, sólo traalto y transmuto lo que hago porque el origen lo es todo y cambia radicalmente el enfoque y la energía que pongo en ello. Averigua cuáles son tus dones si no lo sabes todavía, dirígete a su realización, dejemos de verlos como aficiones o como sueños colocándolos dentro de nuestras vidas en el centro de nuestra actividad profesional o laboral. Dejemos

El estancamiento no existe, se trata de degradación

Sí, lo sabemos, no podemos no crecer. El estancamiento es ilusorio, es la manera de decir y autoconvencernos de que me "quedo como estaba" sin avanzar, pero no es posible. Todo se mueve, continuamente, todo el rato. Todo varía a cada instante, sólo la limitada percepción humana es capaz de determinar parada, quietud y estancamiento.  En un interminable imaginario. Sin embargo, todo a nuestro alrededor nos informa de que lo estático es puntual para dar paso indefectiblemente a la degradación.  Nada mejora por el no uso, por quedarse como antes, por no aceptar o no permitir el avance. Ciertamente a las personas nos ocurre exactamente eso mismo.  Cuando decidimos que ya está todo hecho, aprendido, conocido, experimentado, y nada queda por mejorar, comienza la degradación y el derrumbe. No nos supongamos como modelo terminado de nosotros mismos, no existe tal, y no estamos aquí para llegar a eso sino para ser infinitos y extraordinarios, y eso se consigue de manera continua y sos

A mi edad, no...

¿Qué quieres hacer? He oído muchas veces esta creencia que parece incapacitarnos para un sinfín de actividades o experiencias en nuestra vida a partir de una determinada edad, cada uno elige cuál para que le sirva de excusa. A mi edad, que paso del medio siglo, no entiendo por qué debo dejar de aprender de mil y una cosas que todavía me quedan por experimentar. No hace tanto comencé a bailar, no hace tanto cambié mi vida completamente saliendo de la zona de confort para entrar en la de pánico (así la llaman, pero debo decir que nunca me he divertido y disfrutado tanto como desde que estoy en ella), hace poco que aprendí..., hace poco que empecé... De eso se trata, según mi teoría, que seguramente no será nada mía, estamos en esta vida física para vivir una experiencia humana extraordinaria, única y genuina, y parece que se nos olvida en cuanto pisamos el suelo. Pues aquí va el reto, no dejes de experimentar, disfrutar, vivir el presente y ser feliz probando cosas nuevas como si