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El lenguaje es importante

Propongo estar muy atentos al lenguaje, ya que nos brinda herramientas sencillas y muy directas para generar una mejor forma de pensar, que, como sabemos, influye directamente en nuestra calidad de vida.

Aquí, algunas sugerencias, a modo de ejemplos, a tener en cuenta:

  • Consiste en incluir lo menos posible el NO, hasta descartarlo de las oraciones que construyamos, así pensaremos antes de hablar y utilizaremos vocabulario nuevo.
  • Cada vez que hagamos una pregunta o expresemos una opinión, o al menos de vez en cuando, pensarla al revés o de modo diferente al habitual. Por ejemplo: ¡Hace un mal día! por ¡Hace un buen día! ¿Qué puede tener este día de bueno para mí? El día y los sucesos en general son como son, neutros, nosotros ponemos las etiquetas, es algo subjetivo.
  • Al hilo de esto, estaría bien evitar asignar a las cosas vida propia cuando emitimos nuestra opinión. Es un mal día, por he tenido un día un poco complicado. Así rebajaremos la carga emocional y nos responsabilizamos de que quizá podamos hacer algo con ello en lugar de quedar a merced del día como algo externo descontrolado e inabarcable.
  • Utilizar adjetivos positivos en lugar de catastróficos y negativos. Horrible por menos bueno, molesto por poco agradable, etc. Ésta es la idea.
  • Calificar las conductas, no a las personas. Es un desordenado por tiene dificultades con el orden. Es un niño malo por es un niño con algunas conductas menos buenas, o distintas,...
  • Por supuesto, los insultos quedan absolutamente inutilizados, en el mejor de los casos, no aportan nada agradable, intimidan y rebajan tanto a quien los dice como a quien los oye.
  • En cuanto al diálogo interno, la recomendación es prestar atención intensa a lo que nos decimos, en ocasiones, somos los mayores perjudicados de nuestra forma de hablar, ya que no tenemos ninguna contemplación con los comentarios y calificativos que nos dirigimos. A veces somos especialmente duros y autodestructivos, por ello debemos estar alerta a la autocrítica silenciosa y corrosiva, que incide directamente en nuestra autoestima.
  • Por supuesto, esto se hace extensivo al ambiente más cercano. Donde hay confianza da asco, es una creencia que debemos descartar y actualizar, ya que se ha demostrado poco constructiva, sobre todo en cuanto al lenguaje se refiere y al significado que parece indicar.
  • Evitar las generalizaciones: Todos los hombres, todas las mujeres, todos los madrileños,... En cualquier caso, esto nunca podría ser cierto ni exacto.
¿Ves la idea?

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