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El 99% de tu vida es maravilloso

Y el otro 1% puede que también, aunque nos permitamos este margen.
Abundancia es disponer hoy de todo cuanto necesito para vivir hoy y, aunque quisiera, no poder agotar nada de lo que me rodea, hoy.
Si empiezo por lo general, aire, agua (aunque no todas las regiones del planeta disponen de ésta en cantidad), luz, paz, ausencia de peligros diarios que involucran la propia existencia, movilidad para ir donde quiero, ideas, pensamientos, conocimientos, estrellas, ... No en todas partes esto es así, pero en la mayoría de los casos, sí lo es. No en vano y, a pesar de las apariencias, vivimos el momento más pacífico de la historia de la Humanidad.
Sigo por otras cuestiones más cercanas: cobijo, comida, calor, gente, ropa para vestir, ...
Amor, tiempo, paciencia, salud, capacidades mentales, ...
Habrá gente que tenga alguna limitación real, pero aun así, el 99% de nuestra vida está dentro del bienestar, aunque nos empeñemos en fijarnos en el 1% restante. La mayoría de las veces, ignorando absolutamente (lo que me parece más grave) el 99 principal.
Hace poco una amiga mía perdía a otra en su país de origen por secuestro y asesinato y me decía lo maravilloso que es para ella vivir en España, sin miedo a estar en la calle, simplemente.
Los hábitos de pensamiento y las creencias nos remiten continuamente a la programación mental de permanecer en la escasez cuando todo a nuestro alrededor permanece en la abundancia y no somos capaces de verlo.
Escucho quejas y comentarios de que esto no es verdad y puede que no, porque como todo en nuestras vidas, depende de cómo lo interpretes y de lo que quieras creer.
Puedo ser recurrente y repetirlo muchas veces, sí, quizá, entre otras razones, porque a mí también se me olvida en ocasiones y es una forma de recordarlo.
Si me dices que estás en las deudas, en la enfermedad, en la supervivencia diaria, será cierto y lo sentirás así, sólo depende de ti comenzar a cambiar desde dentro esa forma limitada de ver tu entorno.
Porque probablemente sea ese pequeño cambio de percepción y de responsabilidad propia el determinante de que tu existencia transcurra en uno u otro lado, abundancia o escasez.
Y cuando seas consciente de ello, posiblemente sentirás de inmediato una liberación y una ligereza inicial que te permitan seguir avanzando en tu riqueza, porque a buen seguro, la hay en tu vida. Vuelve a mirar, si apenas la ves.
Practica esta nueva visión y date cuenta de lo que necesitas realmente hoy y sólo hoy para vivir.
Y ahora responde a esta pregunta: Si el 99% de tu vida está bien, ¿por qué te fijas en ese 1%?, y a esta otra, ¿dónde quieres vivir, en la abundancia o en la escasez?
Tómate tu tiempo si lo necesitas para responder y, luego, hazlo en silencio para escucharte mejor.


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