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Creo que el cuento de La Lechera nos ha hecho un mal favor

Sí, lo creo. No estoy de acuerdo con la ambición desmedida ni con la ofuscación por una riqueza inconsciente, pero sí en soñar, en ver un mundo mejor y en plantearnos futuros potenciadores.
Sí a un camino de disfrute por la vida, lleno de abundancia y prosperidad. Sí a imaginarnos territorios inexplorados y maravillosos.
El hecho de relacionar sueños y expectativas con ilusiones que siempre se malogran no nos aporta nada enriquecedor ni motivante. Más bien tiene que ver, por mi propia experiencia, con una resignación enfermiza con el me quedo como estoy y más vale lo malo conocido.
Rotundamente en desacuerdo. Se me ocurren múltiples razones, pero una básica, ¡qué vida más triste si con nuestra capacidad innata como especie para adaptarnos y sobrevivir nos limitamos a quedarnos donde nos dejaron cuando nos hicimos autodependientes!
Si no soñamos, no avanzamos y si no avanzamos quedamos muertos en cualquier punto del camino de nuestra vida, aunque sigamos vivos.
Definitivamente no me convence en absoluto el cuento de La Lechera, quizá trata de crear una conciencia realista y evitar así las frustraciones, pero inculca en el imaginario colectivo una máxima de que los sueños son inalcanzables y francamente tengo que descartar este mensaje por definición, porque además es incierto.
¿Cuántas personas lograron materializar sus sueños a lo largo de la historia de la Humanidad? Miles, millones, ...
Me parece más que suficiente.

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